Votez Shakespeare!

Publié le 07/07/2015

La presse espagnole, ici El Paîs, fait des gorges chaudes avec l'obscurantisme féroce de la DAIA argentine. On s'attend maintenant à ce la Directionde l'Amitié Israël-Argentine s'en prenne aussi à al Pacino et Jeremy Irons, coupables d'avoir eux aussi participé à une adaptation du Marchand de Venise, celle de Michael Radford, de 2004. Pourquoi le déchaînement du CRIF local contre Cristina Kirchner? Ce n'est pas nouveau, c'est depuis 2013, depuis qu'elle a signé un accord avec l'Iran pour élucider la très étrange affaire de l'attentat contre l'AMIA, chose qui déplaît énormément aux Israéliens. Ils avaient monté en janvier dernier une "affaire Nisman" censée déboulonner la dite présidente, en l'accusant d'avoir fait assassiner ce pseudo procureur corrompu jusqu'à l'os. Or elle a entièrement retourné l'opinion en sa faveur, avec l'aide de son ministre des affaires étrangères Héctor Timerman l'intrépide... 
 

1. Réponse de la présidente argentine, accusée d'antisémitisme par la DAIA, le CRIF local:
 
EL PAIS › RESPUESTA PRESIDENCIAL A LA ACUSACION DE ANTISEMITISMO DE LA DAIA, ironîa en tuit

 

La DAIA criticó a CFK por recomendar una obra de Shakespeare. La Presidenta contó que fue actuada por una compañía israelí.
 La presidenta Cristina Kirchner respondió anoche con una ironía a las críticas de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas por su recomendación de leer El Mercader de Venecia, el clásico de William Shakespeare, para entender la lógica de los fondos buitre. La DAIA había manifestado su “preocupación” por los dichos de la mandataria, al considerar que esa obra es “profundamente antisemita”. CFK reveló en su cuenta de Twitter que la Compañía Nacional de Israel representó la obra en España en 2013, en una puesta organizada por la propia Embajada de Israel en Madrid.
Luego de una serie de tuits sobre los resultados del referéndum en Grecia (ver página 23), Cristina Kirchner deslizó en esa red social un “comentario de una noche de invierno”, en alusión a la obra de Shakespeare Sueño de una noche de verano: “Un amigo de España me envió una publicación sobre un estreno teatral en España del 12 y 13 de junio del 2013. ¿La obra? El Mercader de Venecia. ¿Compañía que la representaba? Habima Teatro Nacional de Israel. ¿Quién invitaba? la Embajada de Israel en España. Se nota que en Israel les gusta la buena literatura y el mejor teatro”, dijo.
Para cerrar, reflexionó: “Menos mal. Algunos se merecen la cabeza de burro. Como hizo Shakespeare en Sueño de una noche de verano. ¿No lo leíste? Leelo, vale la pena, te vas a divertir. Es una muy buena comedia. Es Shakespeare”.
El comentario fue una respuesta a la DAIA, que el viernes pasado expresó su “profunda preocupación” por las “desafortunadas manifestaciones” de la presidenta Cristina Kirchner por recomendarle a jóvenes leer El Mercader de Venecia, de Shakespeare, “para entender a los fondos buitre”.
“La usura y los chupasangre ya fueron inmortalizados por la mejor literatura hace siglos”, dijo la Presidenta cuando relató vía Twitter la visita que hizo el jueves a la Villa 20 de Villa Lugano. Ese día, en el cierre de la campaña electoral de la ciudad de Buenos Aires, concurrió con el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el ahora ex candidato del Frente para la Victoria a la Jefatura de Gobierno porteña, Mariano Recalde, al taller de robótica que funciona allí.
Según contó la propia Presidenta, los chicos que trabajan en ese proyecto le dijeron que estaban leyendo Romeo y Julieta y CFK les dijo que leyeran El Mercader de Venecia para entender a los fondos buitre.
“La DAIA expresa que la connotación profundamente antisemita de dicha obra y su recomendación generan justificada inquietud y preocupación en la comunidad judía argentina”, señaló luego la entidad en un comunicado.
Cristina Kirchner exhibió anoche en Twitter el programa de la puesta de esa obra por parte de la compañía nacional israelí en Alcalá de Henares, en junio de 2013, con el auspicio de la Embajada de Israel en España.




2. La DAIA perçoit sa livre de chair humaine, business as usual...
 
EL PAIS › OPINION

La DAIA y la libra de carne

 Por Jorge Elbaum *
 
La DAIA continúa su extraviada tarea de confundir a la sociedad argentina acerca de su misión, su representatividad y sus reales orientaciones institucionales. “La entidad representativa de la comunidad judía argentina manifiesta su profunda preocupación por las desafortunadas manifestaciones de la Presidenta referidas a su mensaje a jóvenes, reproducidas luego en su cuenta de Twitter, para que ‘lean El mercader de Venecia para entender a los fondos buitre’”, reprodujo la DAIA en un comunicado.
La primera controversia aparece en relación con la autoproclamada “entidad representativa de la comunidad judía argentina” cuando cientos de miles de argentinos herederos de esa identidad (cultural, religiosa o simplemente emocional) se miran unos a otros preguntándose –asombrados– quién o qué mecanismo autorizó a los firmantes de esta declaración para arrogarse una representatividad de la cual carecen. Más aún cuando han sido electos por la friolera de 65 votantes en octubre de 2012, sin que dichos guarismos sean públicos. El segundo aspecto de su “declaración” del día viernes es aún más cuestionable debido a la pretendida atribución de antisemitismo a la propia Presidenta de la Nación, negando la posibilidad de que haya sido una referencia al atributo de la usura.
La declaración de la DAIA subraya “la connotación profundamente antisemita de dicha obra” y destaca que “su recomendación genera justificada inquietud y preocupación en la comunidad judía argentina”, sin referirse –llamativamente– en ningún momento al rol jugado por los “fondos buitre” en la lógica financiera internacional ni a la extorsión que realizan con la complicidad del sistema judicial estadounidense. Tampoco hace referencia al rol de Paul Singer, que hace de la especulación su forma de enriquecimiento cuando la usura está taxativamente prohibida en la tradición judía, no sólo en los textos “sagrados” sino en la tradición comunitaria.
La DAIA se empecina en disfrazar a la Presidenta como una caricatura antisemita desde hace tiempo. Sus declaraciones están más dirigidas a los medios estadounidenses que al consumo local. Funcionan con la misma lógica que las corporaciones opositoras venezolanas y se sienten respaldados por los medios periodísticos hegemónicos, por la “familia judicial” y por el minoritario sector reaccionario de la colectividad judía argentina. Son parte de una ofensiva compartida por las sedes diplomáticas estadounidenses, el Partido Republicano y la derecha israelí, cuya alianza tiene como objetivos básicos el cuestionamiento de la soberanización de América latina, la valorización de las políticas neoliberales y el aislamiento del gobierno persa, buscando que Medio Oriente se transforme en un terreno de enfrentamiento ajenos a la problemática de la autonomía palestina.
Mientras que los dirigentes de la calle Pasteur guardaban silencio en relación con los fondos buitre, en el Llamamiento de argentinos-judíos, colectivo fundado recientemente bajo la consigna No en Mi Nombre, exteriorizaron reiteradamente su condena no sólo a Singer y su piratería posmoderna, sino también a los silencios cómplices de una organización (la DAIA) más ocupada en defenestrar a la Presidenta de la Nación que en defender intereses soberanos de nuestro país.
La significación que le atribuyen a la Presidenta aparece cuestionada por la propia Compañía Nacional de Teatro del Estado judío, Habima, que llevan cinco años presentando El mercader de Venecia, con 150 presentaciones en Israel y con giras por Europa durante los años 2012 y 2013. Menos mal que en la DAIA no se enteraron de estas declaraciones ni del éxito de la puesta de El mercader de Venecia en Tel Aviv y Jerusalén. De haberse enterado de estas presentaciones hubiesen acusado a la Compañía Habima –al igual que a la Presidenta– por difundir material discriminatorio.
La externalidad positiva de este sainete es que, de alguna u otra manera, podemos contar con la certeza de que la DAIA nunca elaborará una declaración de repudio a quien sugiera la lectura o la representación de Otelo, el moro. Entre el color de su piel, su identidad musulmana y su furia de celos que lo lleva al femicidio, la institución de la calle Pasteur nunca elegirá a la islamofobia como un atributo a ser repudiado. Menos mal.
* Sociólogo, ex director ejecutivo de la DAIA.
 

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